¿Y si hacer match no fuera solo cosa de apps?

El 10 de octubre es el Día Mundial de la Salud Mental. El lema de este año, «Haz match con tu salud mental», propone conectar las redes virtuales con las redes humanas.

En Arbore compartimos tres relatos con sus ilustraciones. Leopoldo, Carmen y Bruno se enfrentan a situaciones distintas: cambiar algo que les da seguridad, aprender a parar y descubrir cuánto pueden perderse mientras esperan el futuro.

Junto a cada cuento, Graciela Jugo Iglesias, psicóloga-psicoterapeuta especializada en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), comparte su lectura.

La concha eterna

La concha eterna

Leopoldo, un cangrejo ermitaño, pierde su concha arrastrado por una ola. Le preocupa lo que pensarán los demás y se encierra en casa. Cuando por fin sale a buscarla, descubre algo que no esperaba. Su cuento termina así:

«Recuerda: Leopoldo también tenía miedo de salir de su zona de confort, pero siempre merece la pena descubrir nuevas versiones de ti».

🔗Lee el cuento completo en nuestro Instagram (10 de octubre)

La mirada de Graciela:

El relato podría interpretarse como una reflexión sobre la identidad, la necesidad de protección y el miedo al cambio. La concha representa aquello que proporciona seguridad, pero que también puede limitar y condicionar la forma de verse a uno mismo.

Ante el miedo y la vergüenza de sentirse diferente, Leopoldo recurre al aislamiento como forma de protección, aunque esto le impide encontrar otras alternativas.

El encuentro con una nueva concha simboliza la posibilidad de flexibilizar las propias creencias y descubrir que cambiar no significa perder la identidad, sino construir una nueva forma de ser más acorde con las propias necesidades, sin estar tan condicionado por las expectativas del entorno.

Nudos

Carmen teje una bufanda. Cada vez que se equivoca y lo deja pasar, el error crece hasta convertirse en un nudo gigante y tiene que empezar de nuevo. Hasta que decide cambiar la forma de hacerlo. Su cuento concluye:

«Recuerda: parar no siempre significa retroceder. A veces, parar es la forma de poder avanzar».

🔗Lee el cuento completo en nuestro Instagram (12 de octubre)

La mirada de Graciela:

Esta historia refleja la dificultad para detenerse ante las dificultades y una forma de afrontarlas que consiste en seguir adelante sin revisar si algo no está funcionando.

Sin embargo, a veces, el cambio empieza precisamente cuando nos permitimos parar, aunque esto pueda generar miedo o inseguridad. En los TCA, esto puede relacionarse con el perfeccionismo, la dificultad para reconocer los propios errores y la poca tolerancia al malestar que estos generan.

Durante el proceso de recuperación, las dificultades pueden vivirse con mucha culpa y miedo, interpretándose como un fracaso o un retroceso, cuando también pueden ser una oportunidad para revisar lo que no está funcionando y encontrar nuevas formas de avanzar.

Viéndolo pasar

Bruno sueña desde niño con construir una máquina del tiempo. Con los años, el sueño se convierte en obsesión y le va alejando de sus amigos, de su pareja y de su familia. Su cuento deja un mensaje:

«Recuerda: no dejes de vivir el presente por estar esperando el futuro».

🔗Lee el cuento completo en nuestro Instagram (14 de octubre)

La mirada de Graciela:

Este relato refleja cómo, en ocasiones, centrar todos los esfuerzos en conseguir un objetivo puede hacer que se pierda de vista todo lo que la vida ofrece en el presente.

En los TCA, algo que inicialmente puede parecer poco importante puede acabar convirtiéndose en el eje central de la vida de la persona, dejando en un segundo plano áreas tan importantes como las relaciones con los amigos y la familia, así como otras formas de cuidarse y atender a las propias necesidades.

Señales que conviene no pasar por alto

Reconocer que algo está pasando es, muchas veces, el primer paso. Estas son algunas de las señales que nuestro equipo recomienda tener presentes:

  • Buscar pretextos de forma continua para evitar comer con la familia. Es, quizás, una de las más claras.

  • Cambios frecuentes en el peso corporal o uso excesivo de la báscula.

  • Comer menos o saltarse comidas, poner excusas frecuentes para no comer o mostrar un interés excesivo por la dieta o por la comida «saludable».

  • Aislamiento durante periodos prolongados, con pérdida de interés por salir con amigos o por las actividades diarias.

  • Cambios de humor muy bruscos y mayor irritabilidad, especialmente cuando hay comida delante.

  • Ejercicio físico excesivo, ir al baño inmediatamente después de cada comida, sensación de frío constante o preocupación continua por el peso o la imagen corporal.

  • Heridas en los nudillos de los dedos, como consecuencia de provocar el vómito.

Estas señales, por sí solas, no permiten establecer un diagnóstico. Si te preocupa lo que está ocurriendo, puedes pedir orientación aunque todavía tengas dudas.

Si quieres ampliar la información, lee nuestro artículo 🔗6 señales para detectar este verano si un hijo sufre un trastorno de conducta alimentaria.

Cómo pedir ayuda

Cuando aparecen varias de estas señales, lo más recomendable es buscar ayuda cuanto antes y no esperar a que la situación empeore. La detección precoz y el inicio temprano del tratamiento son fundamentales, ya que aumentan significativamente las probabilidades de recuperación.

Una primera valoración puede durar entre una hora y hora y media. En ese tiempo se realiza una exploración exhaustiva de las diferentes áreas de la persona y se hace una devolución del diagnóstico y del tipo de tratamiento más adecuado según la valoración. Dependiendo del caso, el tratamiento puede ser ambulatorio, en Consultas Externas, o de mayor intensidad, en Hospital de Día.

Para acudir a una valoración no es necesario que lo indique un médico ni otro profesional. Puedes pedir ayuda incluso si tienes dudas y quieres saber si hay que tomar medidas o no.

Si algo de lo que has leído te preocupa, puedes escribirnos por WhatsApp, llamar al 914 18 81 11 o usar nuestro formulario de contacto para solicitar una primera valoración.


Los relatos no son una herramienta de diagnóstico ni sustituyen una valoración individual.

Textos e ilustraciones de los cuentos: creación colectiva nacida en Arbore.



Texto y revisión clínica: Graciela Jugo Iglesias
Psicóloga-psicoterapeuta especializada en
Trastornos de la Conducta Alimentaria
Coordinadora del Hospital de Día
Colegiada M-31341